No vemos los patógenos. Sà podemos frenar su viaje.
Una bota, una red o un recipiente pueden retener agua, barro y materia orgánica. Si ese material llega a otro enclave, tú mismo puedes convertirte en un vector de transmisión de patógenos.
La bioseguridad no es cosa de un momento: es una forma de organizar toda la salida de campo.
01El patógeno queda en el barro o el agua.02El equipo lo transporta sin que se vea.03La limpieza y la desinfección cortan la ruta.✓
1
localidad
Un equipo limpio y separado.1
individuo
Un par de guantes desechables nuevos.0
traslados
Ningún animal cambia de población.
02
GuÃa de una salida limpia
Cinco momentos. Un mismo cuidado.
Selecciona cada paso. La secuencia empieza antes de salir, se repite entre localidades y termina cuando todo el equipo vuelve a estar limpio, desinfectado y listo para la siguiente salida.
Antes de salir · preparación
Prepara el equipo que pueda volver limpio.
Lleva un desinfectante autorizado, cepillo, agua limpia, pulverizador y bolsas que cierren bien. Si visitas una zona con frecuencia, destina material exclusivo para ella.
Prepara la solución siguiendo la etiqueta y el protocolo de trabajo.
No mezcles productos ni viertas desinfectante al medio.
Separa desde el principio el material limpio del ya utilizado.
Botas, redes, mangas de muestreo, pinzas y recipientes deben entrar limpios a la localidad de estudio. Aplica el desinfectante a todo el objeto y respeta el tiempo de contacto indicado.
Aclara con agua limpia cuando lo exija el producto utilizado.
Evita que queden residuos que puedan alcanzar a los animales o al agua.
Antes de abandonar la localidad, elimina barro, hojas y cualquier resto orgánico. La suciedad reduce la eficacia de muchos desinfectantes y puede proteger a los patógenos.
Cepilla botas y material lejos del agua.
Guarda todo lo usado en una bolsa grande y bien cerrada.
No mezcles el equipo usado con el material que permanece limpio.
Entre localidades · barrera sanitaria
Cada nueva localidad exige empezar de nuevo.
Si visitas varios enclaves en una misma salida, repite la secuencia completa: retirar la materia orgánica y aplicar el desinfectante respetando el tiempo de contacto.
Prepara el pulverizador antes de la salida de campo.
Limpia el material al terminar en cada localidad.
Pulveriza toda la superficie y guarda el equipo en una bolsa cerrada.
Si es posible, utiliza un juego de material distinto para cada enclave.
Al regresar · cierre del ciclo
La salida termina cuando el equipo vuelve a estar limpio.
En casa, repite la limpieza y la desinfección antes de guardar el material. Respeta la etiqueta del producto, aclara cuando corresponda y deja secar por completo.
Desecha guantes y bolsas de un solo uso de forma segura.
Revisa pliegues, suelas y juntas donde pueda quedar barro.
Guarda el equipo seco y listo para la próxima salida.
03
Cuatro lÃmites esenciales
A veces proteger significa no intervenir.
01 · Solo si es necesario
Manipula solo cuando sea imprescindible.
Si debes hacerlo, utiliza guantes desechables nuevos.
Ni ejemplares procedentes de cautividad ni animales procedentes de otra zona.
Nunca liberes en la naturaleza un animal mantenido en cautividad, una especie no autóctona ni un ejemplar procedente de otra población. Además del impacto ecológico, puedes introducir patógenos nuevos.
Observa desde la orilla siempre que sea posible. Tus botas, las patas y el pelo de un perro pueden llevar agua, barro y organismos de una masa de agua a otra.
Antes de cerrar la mochila
¿Todo preparado para una salida limpia?
Revisa la lista. Si visitas varias localidades, multiplica el número de juegos de material o prepara una barrera completa entre cada una.